16 de noviembre de 2014

Ooparts: Nanotecnología en los Urales

En 1992 unos geólogos rusos que se encontraban trabajando en los Urales buscando metales preciosos, realizaron un sorprendente e inesperado hallazgo que representaría la mayor evidencia encontrada hasta la fecha de la presencia de alta tecnología en nuestro pasado remoto. Lo que estos científicos encontraron en uno de los estratos de terreno de entre 20.000 y 318.000 años de antigüedad eran cientos de objetos minúsculos en forma de espiral aparentemente artificiales.























Al ser analizadas en los Laboratorios del Instituto de Investigación Geológica de Metales Nobles de Moscú descubrieron que eran piezas en forma espiral de apenas 3 centímetros, la más pequeña medía tan solo 0,003 milímetros. Su composición comprendía Cobre y otras por aleaciones de Molibdeno y Wolframio. Ciertas piezas poseían una capa vítrea y se teoriza que se traten de antiguos selenoides.

La manufactura de las espirales parecía estar basada en la Nanotecnología, dicha técnica actúa a un nivel de nanoescala, y permite trabajar y manipular las estructuras moleculares y sus átomos. Por lo que resulta imposible que dichos objetos diminutos hubieran sido hallados entre 3 y 12 metros de profundidas y con una antigüedad máxima de más de 300.000 años.

En una segunda expedición organizada en 1995 se consiguieron nuevas pruebas que avalaban el primer hallazgo. Así mismo realizaron nuevos análisis y los informes fueron más sorprendentes, ya que una de las nanoespirales, de 3 cm de largo, estaba compuesta de cobre puro y su estructura era claramente artificial, además el grosor era de 80 micras o 0.08 milímetros. 

Se presentaron fotografías de los extraños fragmentos que fueron conseguidas con la ayuda de modernos microscópicos electrónicos de fabricación japonesa (JSM T-330). Los resultados decía que las proporciones de las espirales son tan regulares y perfectas que no han podido ser creadas de una forma natural.

El 29 de noviembre de 1996, los estudiosos rusos publicaron el siguiente informe procedente la institución enclavada en la capital moscovita: "El limo que se incorporó en las espirales se caracteriza por ser un depósito de escombros de grava y piedras redondeadas del tercer nivel, creado por la erosión de las capas de la acumulación de sedimentos y poligénica. La datación de estos yacimientos se remonta a hace 100.000 años (Pleistoceno superior). [...] Las nuevas formaciones cristalinas, que están presentes en la superficie de estos agregados tungsteno puro muestran filamentos de características inusuales en los depósitos aluviales del Pleistoceno superior. La edad de estos sedimentos y las condiciones en las que se realizaron el análisis se excluyen casi totalmente la hipótesis de que la formación de cristales de tungsteno está conectado con el lanzamiento de cohetes desde la cercana estación espacial a Pleseck " 

Otro dato bastante inquietante es que las espirales habían sido elaboradas siguiendo el patrón de la Relación Áurea, basadas en el numero Phi, como se ha observado a lo largo de los años con algunas construcciones o geometrías sagradas, como la gran pirámide de Keops.

Sorprende enormemente que el tamaño milimétrico de muchos de estos objetos exija una tecnología muy desarrollada para su fabricación, que incluso hoy en día esta en pleno proceso de desarrollo de lo que se ha dado en llamar “nanomáquinas”, pequeños robots destinados a actuar allá donde la mano del hombre es inoperante, como sería el caso de la microcirugía a nivel cerebral o arriesgadas operaciones dentro de los vasos sanguíneos que no son posibles de efectuar con las actuales técnicas quirúrgicas.

Algunos científicos y ufólogos sostienen la posibilidad de que fueran parte de armamento alienígena, en una guerra prehistórica. Supuestamente los extraterrestres escogieron nuestro planeta como un enclave para alguna guerra, o como su particular campo de prácticas militares, con un armamento similar al nuestro. Pues otro dato interesante es que piezas con capa vítrea, en espiral, se pueden hallar únicamente en campos de entrenamiento militar de Estados Unidos. o de Rusia.

Lo cierto es que es un grandioso hallazgo que nos llena de preguntas y constituye un gran evidencia de la alta y bastante avanzada tecnología que muy posiblemente existió en las antiguas civilizaciones de nuestro planeta, ya sea introducidas por seres extraterrestres o incluso el increíble avance que estás tuvieron en su época. Y a pesar de haber escasa información al respecto los estudios y análisis son verídicos y los resultados están allí para los que decidan descubrir el misterio y revelar el enigma.

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